Hace unos pocos días vengo sintiendo la fuerte necesidad de volver. De volver a escribir, de volver a trabajar tiempo completo, de volver a pesar 46 kilos, de volver a no comer, de volver a vivir sola, de volver a ser soltera sin hijos, sin ataduras.
Y me doy cuenta de que, definitivamente, no sé aprovechar las segundas oportunidades que me da la vida. Hace varios meses me llamaron del mismo instituto donde trabajaba cuando quedé en embarazo y me ofrecieron un curso. Lo acepté y cuando lo terminé, dije que no quería trabajar más (ahí). Ahora quiero volver a trabajar (aunque no precisamente ahí) pero a esta altura del año está imposible conseguir un trabajo nuevo y tendré que esperar hasta enero.
La otra segunda oportunidad que me dio la vida y quiero tirar a la basura es respecto a mi salud. Hace un tiempo, cuando estaba en embarazo, escribí que muy probablemente a casusa de mis desórdenes alimenticios mi metabolismo se volvió mierda y empecé a sufrir de hipotiroidismo. Bien, hace un mes, en un control que me hicieron, milagrosamente la enfermedad desapareció, y digo milagrosamente porque se supone que esta afección es de por vida. Eso, en parte, explicaba por qué seguía bajando mucho de peso, porque al haberse normalizado los niveles de hormonas producidas por mi organismo y yo, además seguir tomando la tiroxina, se incrementaba mi metabolismo y la disminución de peso era considerable. Desde que dejé la hormona tiroidea que debía tomar cada mañana, mi peso se estabilizó en unos saludables, pero nada agradables 50 kilos. Y no bajo ni subo, así no coma o me coma el mundo entero. Lo que no entiendo, es por qué me sigo viendo tan gorda y O., en contraposición, me dice que cada día estoy más delgada. Ahora viene la bestialidad que voy a hacer: aprovechando que ya desteté a Martín, me compré una caja de Sibutramina. No me he tomado la primera, pero la tentación está en la mesita de noche.
martes 10 de noviembre de 2009
viernes 28 de agosto de 2009
Un año más, un año menos...
hoy cumplo 26 años.
Un año más de vida, un año menos de vida...
Puro bla bla bla de
Camila
el
8/28/2009 03:33:00 PM
9
princesas dijeron
jueves 20 de agosto de 2009
y bajando...
Aunque estoy tratando de mantener todos mis malos hábitos alimenticios a raya, no sé porqué sigo bajando de peso. Ya voy en 49.7 y cada vez que veo la báscula voy bajando. En realidad sí sé, el estrés me está matando y esto influye en que simplemente no me entre nada de comer. Sencillamente no me dan ganas. No puedo ni pensar en comida, pensando en todos los problemas que se presentan diariamente y por motivo de tiempo/espacio/aprecio hacia mis lectores no mencionaré acá.
Me preocupa y no quiero recaer.
Puro bla bla bla de
Camila
el
8/20/2009 09:53:00 PM
6
princesas dijeron
viernes 17 de julio de 2009
Juego mi vida, cambio mi vida...
A pesar de que, en apariencia, todo sale a la perfección, a veces daría lo que fuera por cambiar mágicamente mi vida por la de otra persona. Cualquier persona. No importa quién. Creo que no hay alguien más infeliz que yo. Estoy sufriendo una especie de depresión posparto tardía, muy tardía. A pesar de los 51 kilos que reflejan la balanza todas las mañanas, a pesar de que hace 7 meses eran 71, a pesar de que la ropa ya me queda tan grande que no me la puedo poner, a pesar de Martín, a pesar de O., a pesar de mi trabajo, a pesar de todo.
Siento que la vida sencilla con la que alguna vez soñaba, se volvió en relidad simple, insípida con trazas amargas. Siento que no avanzo para nada, que estoy estancada entre la casa y el trabajo, que nada emocionante pasa en mi vida. Quiero vivir intensamente, que alguien me ame locamente y morir de amor por alguien, tener retos en el trabajo, luchar por algo, volver a reír.
De todos modos la llevo perdida...
Puro bla bla bla de
Camila
el
7/17/2009 04:22:00 PM
8
princesas dijeron
martes 9 de junio de 2009
Una cadena afortunada de casualidades
A veces las cosas, entre más las forzamos, no salen. Y es entonces que, cuando nos damos por vencidos, sucede algún tipo de casualidad afortunada que nos hace lograr lo que buscamos.
Esto, que suena más a libro de Pablo Coello o cualquier otro texto de auto ayuda, lo descubrí hoy cuando me pesé. Después de tantos días de matarme de hambre y ver que entre más hambre aguantaba, más subía de peso, desistí y me comí el mundo. Resultado: estaba estreñida. Fuí al mercado y compré dos libras de ciruelas y me las comí sin ningún tipo de remordimiento, ya estaba resignada a ser una vaca. Eso más un dulcolax. En la noche las dos cosas hicieron su efecto, pero ayer no había ningún tipo de cambio en la báscula. Sin embargo seguía con retorcijones y me sentía inflada. No le dí importancia y comí como regularmente suelo hacerlo, es decir, mucho en comparación a lo que solía comer en mis mejores épocas, cuando sólo pesaba 46 kilos. Hoy, como siempre, más por masoquismo que por curiosidad, me pesé y ví un agradable 52.7 en la báscula. Aún no lo puedo creer, incluso el bikini que compré para San Andrés me queda hasta bien (creí que jamás diría eso).
Martín despertó de su siesta, me voy. Espero poder escribir desde S. Andrés (si el internet del celular funciona)
Puro bla bla bla de
Camila
el
6/09/2009 12:09:00 PM
9
princesas dijeron